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"Reapropiarnos" de la ciudad

En la columna anterior hablábamos del espacio público y de las diferentes actitudes hacia él. En el mundo hay señales claras de que estamos mirando con nuevos ojos la ciudad y sus espacios.

autor: Verónica Massonier

Lunes 31 de diciembre del 2012

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"Reapropiarnos" de la ciudad
En Uruguay el día del patrimonio es un ejemplo de reencuentro con un paisaje urbano que teníamos olvidado, y que la sociedad aprende a apreciar. Sin embargo, esta tendencia todavía es incipiente a nivel local y tal vez resulte más difícil de reconocer que en otras sociedades. Una española que viene a vivir a Uruguay cuenta que todo el tiempo le preguntan por qué viniste a vivir acá, te enamoraste de alguien seguro. Como si no se pudiera concebir que este fuera un lugar elegible. Esto, así como el descuido de los espacios públicos, habla de una desconexión con la idea de que es propio. Tal vez tenga que ver con una menor autoestima nacional. Sin embargo, reapropiarse no sólo alude a lo histórico sino a todo lo que constituye un capital nacional y puede ser mirado con orgullo.

Y en simultáneo tuvimos en el Subte Municipal una exposición de grafitti y otras expresiones del arte urbano. ¿Qué puntos en común tienen ambos temas?

El grafitti surge como una forma muy especial de vincularse con el espacio público. Aparece en las ciudades donde grupos de jóvenes se sentían desplazados, y elegían poner su sello, marcar su identidad, en el espacio público. Lo hacían en muchos casos eligiendo lugares poco accesibles como los túneles del tren, y aplicando los nombres propios o de las bandas. Y, como tantos movimientos, esto crece y toma un protagonismo mucho mayor. Va ganando terreno como expresión artística, se va legitimando socialmente y hoy esas figuras anónimas ya son en muchos casos reconocidos y nombrados públicamente.

En muchos casos, las expresiones del arte urbano nacen de grupos que se sintieron excluidos, que no sentían tener un genuino lugar en la ciudad. Y del mismo modo que algunos pintan, otros destruyen la propiedad pública. En el fondo, pueden ser analizadas como dos expresiones de la necesidad de tomar control sobre los símbolos de una sociedad que tal vez no les dio el lugar que estaban buscando. Todavía se discute la frontera entre el arte urbano y el vandalismo, si bien en el primero la intención no es destruir sino "reapropiarse". Esta apertura hacia las formas de arte urbano son tendencia también en otros países, y manifiestan una forma diferente de ver la ciudad.

En Nueva York se crea hace unos años el Highline Park, generando un espacio verde y de paseo en lo que fueran las viejas vías de un tren elevado. Esto es también un símbolo. ¿Cuál es el mensaje? Nos hacemos conscientes lo que tenemos. Y esto está creciendo en otros países, pero también en Uruguay. Es la "reapropiación": volver a mirar lo que tenemos con nuevos ojos y descubrir que tenemos mucho más de lo que creíamos.

Desde las empresas es enorme el potencial que tiene esta tendencia. Desde la idea de tomar espacios deteriorados  y dignificarlos hasta la posibilidad de patrocinar actividades que promuevan el uso de lo ya existente. Y lo ya existente pueden ser técnicas tradicionales como el tejido, que también está viviendo un renacimiento. Hablaremos de todo esto en otras notas a futuro.
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